jueves, 25 de septiembre de 2014

Tricky: "Sun Down"



Tras dar a conocer su nuevo y genial trabajo con el tema "Nicotine Love", Tricky nos presenta el vídeo oficial del single "Sun Down", tema interpretado junto a Tirzah con un vídeo coprotagonizado por Norman Reedus. Estando dirigido por el propio Tricky, las historias de gangsters no podían faltar, pero Tricky, dedícate mejor exclusivamente a la música. :-)





trickysite.com

martes, 23 de septiembre de 2014

Anarquismo, belleza y amor libre: 5 motivos por los que amamos a Emma Goldman

Con una lucha organizada de décadas, feministas de todo el mundo han aportado una idea clave: el cambio social no tendrá traducción si sigue yendo de la mano de privilegios de género. Igualmente, la revolución no puede ser gris ni aburrida, y eso es algo que sabía bien Emma Goldman (Kaunas, 1869 – Toronto, 1940), la anarquista que quiso bailar sobre las cenizas del Estado. Ahora Capitán Swing y Fundación Anselmo Lorenzo editan el primer volumen de su autobiografía, “Viviendo mi vida”, un completo relato no solo de las vivencias de “Emma la Roja”, la que fuera en su momento “mujer más peligrosa de América”, sino también de décadas de Historia revolucionaria. Repasamos aquí cinco puntos clave de su trayectoria vital. 
1. Entre el individuo y el estado.
Emma Goldman representa la clásica tensión libertaria entre el individuo y lo colectivo. Sin lugar a dudas, ella fue una figura heterodoxa. Goldman ejemplifica como pocas pensadoras la no siempre cómoda relación entre el “yo” y el “nosotras”. En las páginas del libro asistimos a un debate en primera persona entre la independencia personal y la llamada Causa, en lo que constituye uno de los mejores ejemplos de la diatriba entre activismo incansable y desarrollo íntimo. A su vez, el odio de Goldman al autoritarismo la convertirá en una de las primeras ideólogas obreras de postín (permítase la licencia herética) a la hora de denunciar la brutalidad colectivista, que ya atisbó en los primeros años de estatalismo soviético.
2. Una memoria plural.
A pesar de lo personal, sus memorias no son solo suyas. Ni siquiera del movimiento revolucionario. Son más bien las de todo un período histórico (finales del siglo XIX y primer tercio del XX), en el que las fuerzas anticapitalistas comenzaron a probar el asalto a los cielos del mundo. En Viviendo mi vida asistimos a un desfile de personalidades excepcionales, todas ellas conocidas de primera mano por Goldman: de Alexander Berkman a Peggy Guggenheim pasando por Piotr Kropotkin, Louise Michel, Sigmund Freud, Errico Malatesta, J. Edgar Hoover o Lenin.
3. Feminismo, sexo y amor libre.
Hablar de Emma Goldman es hacerlo de feminismo, sexo y amor libre en el contexto libertario. La autonomía personal, la autodeterminación sobre el propio cuerpo y los deseos que este pide encantan por encima del amor individualista y propietario. Si las primeras páginas abren con un matrimonio fallido antes de los 20, el recorrido posterior estará plagado de preocupaciones principales para Goldman, como por ejemplo el control de natalidad obrera, la utilización y difusión de anticonceptivos o la hipocresía que observaba en la represión de las trabajadoras del sexo. Lo corpóreo está siempre presente en esta activista que se ganaba parte de su vida como enfermera en Nueva York. Algunos de los mejores fragmentos de Viviendo mi vida detallan los sentimientos y sensaciones que experimentaba con cada uno de los hombres con quien decidió compartir parte de su vida. En Goldman lo político lo es todo, desde su exposición pública en tanto que mujer.
4. Si no puedo bailar…
Para ella, amar las cosas bellas no suponía ninguna contradicción. El canto, el teatro, un cuadro, el baile, no eran productos surgidos de la estética banal de la alta cultura, sino manifestaciones artísticas que todo ser humano debería poder disfrutar para hacer la existencia más llevadera. El afán de romper esta frontera con la cultura burguesa desde una óptica revolucionaria le granjeó numerosos episodios desagradables e incomprensiones en el propio seno anarquista: que la coleccionista de arte Peggy Guggenheim fuera una de las mecenas de sus memorias deja bastante clara esta faceta en la vida de la activista. A pesar de todo, nunca dejó escrita la famosa frase “Si no puedo bailar, no quiero ser parte de tu revolución”.
5. Últimas esperanzas.
La violencia atraviesa toda su vida, y así aparece junto a su concepción del amor/sexo en un cóctel que la hizo, siendo además mujer, sujeto de atracción para las masas de su época. La propia Goldman variará sus posiciones con respecto a la violencia, y alrededor de ella y de su utilización revolucionaria se desarrolla gran parte del relato de su vida. Hablamos de su fascinación por el terrorismo nihilista ruso, los mártires de Haymarket, el amor que siente por Berkman acentuado por el atentado cometido por este, la cárcel como propio punto de inflexión, su implicación indirecta en el asesinato del presidente McKinley, la oposición al creciente militarismo que derivó en la IGM, el férreo nacimiento de la URSS o la revolución anarquista de Barcelona. Esta era la última esperanza en el final de una vida excitante.


domingo, 21 de septiembre de 2014

Tricky: "Adrian Thaws"


Como si de un diario se tratara Tricky ha titulado su último disco con su nombre propio, con un libreto repleto de fotos de gente importante de su entorno y vida, aunque él asegura también que otra de las razones es que no lo conocemos en absoluto. Según él, mucha gente intenta encontrarlo en cada álbum mientras que él va en una dirección diferente, encontrándonos en este caso con muchos tintes ochenteros. En cualquier caso, aunque no se trate de un disco que llegue al nivel de su anterior False Idols, seguramente más por la falta de sorpresa que por la calidad en sí, aquel Tricky que por fin se encontró a sí mismo no se ha perdido en absoluto. Aunque no tiene pinta de realizar vídeos, ya ha lanzado un par de singles, como el insuperable "Nicotine Love" o "Sun Down", siendo sus colaboradores, al igual que en su anterior disco, gente como Tirzah, Nneka o su ya indispensable Francesca Belmonte, como en su día lo fue Martina Topley Bird. Que nadie se decepcione antes de tiempo, en este disco encontrará tanto esas suaves canciones que nos transportan a otros mundos, como esas otras llenas de una rabia que parece querer acabar con éste, con samplers de Massive Attack o Michael Jackson. Bravo, Tricky. Bravo, Adrian Thaws.


Nicotine Love



Sun Down



Something in the way



Gangster Chronichle



Silly Games



ESP



Different People




viernes, 19 de septiembre de 2014

No tientes a la muerte: 8 retratos de la lucha contra la depresión

¿Cómo luchar contra la depresión cuando todo lo que te rodea es oscuro, cuando el mundo gira lento, lento, lento y entonces todo nos araña y nos duele en el corazón? ¿Cómo luchar contra una sombra que nos lleva a sentir pena e incluso a querer dejar el mundo, a abandonarlo para siempre con violencia? No hay antídoto que lo erradique, pero quizá sí haya una pequeña cura, una tirita muy bella que haga del terror algo más suave, que nos ayude a sobrellevarlo, que nos salve, al fin, de la muerte. El artista Tushikur Rahman lleva años luchando contra sus demonios y tratando de evitar los dolores de su mente. En la serie fotográfica Fatalistic Tendency retrata un mundo alternativo, en el que imagina su muerte, sólo para verse reflejado en ella y quizá, de una vez por todas, conseguir repudiarla. Desde Bangladés, Rahman fotografía los recovecos de su identidad, y nos muestra un mundo sórdido pero intenso. Queremos ir a ese paisaje, aunque sea sólo para salvar a los pájaros heridos que lo habitan y después, marcharnos corriendo.



 Fuente: www.playgroundmag.net

 tushikur.wordpress.com

jueves, 18 de septiembre de 2014

Las mil y una caras de nuestra identidad mutante

Carl Beazley muestra en sus oleos rostros que son muchos rostros.

Imagina una fotografía que recogiese, muy de cerca, cada uno de tus rasgos faciales, tus expresiones, los poros y arrugas de tu piel. Que captase todos los detalles de tu exterior, de una manera tan minuciosa que también revelase tu interior. Y este interior estaría hecho de todo lo que no muestras, de todo lo que escondes. De las palabras y los gritos que se agitan y se pelean dentro de ti. Tendría una pinta extrañísima.
Esta es la sensación que uno tiene cuando observa el trabajo del joven británico Carl Beazley, quien ha construido su depurada técnica de forma totalmente autodidacta. El ensayo y error es la base de estos retratos que parten del hiperrealismo para entrar en el terreno de lo surrealista. Sus cuadros son tan inquietantes como lo es nuestra esquiva identidad.
Pese a que reconoce un buen puñado de influencias, entre las que destacan Picasso o Bacon (ambos, curiosamente, muy cercanos al ámbito académico), él sólo mira hacia delante. "Amo las pinturas de los viejos maestros, pero para mí es muy importante mirar hacia el futuro. De esta manera dentro de cien años nuestro arte no será recordado como una versión regurgitada de lo que ya hicieron nuestros mayores".

 
Hoy en día más que nunca, por ser adaptativos, quien no tiene un trastorno de la personalidad es que no tiene personalidad.


www.carlbeazley.com

miércoles, 10 de septiembre de 2014

El anarquismo de William Burroughs

"El Capitán Mission fue uno de los antecesores de la Revolución Francesa. Iba 100 años por delante de su tiempo, pues su carrera se basó en un deseo inicial de ajustar mejor los asuntos de la humanidad, lo cual terminó, como es bastante habitual, en un ajuste más liberal de su propia fortuna. Se cuenta que el Capitán Mission, habiendo llevado su barco a la victoria frente a un buque de guerra inglés, convocó una reunión de sus tripulantes. Los que quisieran seguirle serían bienvenidos y tratados como hermanos; los que no lo quisieran serían desembarcados sanos y salvos. Todos a una abrazaron la Nueva Libertad. Algunos propusieron izar inmediatamente la bandera negra, pero Mission se opuso diciendo que ellos no eran piratas sino amantes de la libertad, que luchaban por la igualdad de derechos contra todas las naciones sometidas a la tiranía del gobierno, y decidió que una bandera blanca era el emblema más adecuado. El dinero del barco se metió en un cofre para que fuera utilizado como propiedad común. Se distribuyeron ropas a todo el que las necesitaba y la república del mar estaba en marcha.
 Mission exhortó a sus hombres a vivir en estricta armonía entre ellos; dijo que la sociedad, equivocada, aún les consideraría piratas. Sin embargo, la autoconservación, y no su naturaleza cruel, les obligaba a declarar la guerra a todas las naciones que les cerrasen sus puertos. "Declaro esa guerra, y al mismo tiempo os recomiendo que tengáis una conducta humana y generosa con vuestros prisioneros para satisfacción de vuestras nobles almas, que se hará más patente cuando no recibáis el mismo trato si la mala fortuna o el poco valor os ponen en manos del enemigo..." Fue apresado el Nieustadt, de Amsterdam, entregando 2000 libras y polvo de oro y 17 esclavos. Los esclavos fueron añadidos a la tripulación y vestidos con ropas que sobraban en el navío holandés; Mission lanzó una arenga denunciando la esclavitud, manteniendo que unos hombres que vendían a otros como esclavos demostraban que su religión no era más que una pantomima, pues ningún hombre tiene poder sobre la libertad de otro."
(de "Ciudades de la Noche Roja", William Burroughs)

"Nos proponemos atacar a la maquinaria policial por todas partes. Nos proponemos destruir todos los sistemas verbales dogmáticos. La unidad familiar y su expresión cancerosa en tribus, países, naciones, lo erradicaremos todo desde sus raíces vegetales. No queremos oír hablar ya más de familia, de madres, de padres, de policías, de curas, de países ni de partidos. Para decirlo con toda sencillez, ya nos hemos hartado de oír gilipolleces"
(de "Los chicos salvajes", William Burroughs)

(leed también "El fantasma accidental" de William Burroughs)

lunes, 8 de septiembre de 2014

Muertos de hambre

Vídeo realizado por Elio González y Rubén Tejerina en torno al tan manido debate sobre la utilidad del arte en nuestra sociedad. Yo lo tengo claro. Sin arte no hay vida.