miércoles, 4 de enero de 2017

Bed & Vodka (human drüg)


Fotografía realizada en diciembre de 2016 (Josu Sein)


No ves la vela roja ardiendo por ti. No me ves escribiendo sobre tu lluvia de piedras, tus remordimientos y tus autodefensas. No me consideres un lector accidental. Considérame un accidente escritor. Todo accidente se tatúa en ti. En ocasiones los tatuajes no penetran la piel y pasan a ser recuerdos que se te muestran mires donde mires. Acaricia el tatuaje hasta que sea la expresión presente de tus emociones impidiéndole convertirse en recuerdo de algo que no se llegó a vivir. Para recordar el futuro incide sobre el tatuaje hasta que su tinta se una a tu sangre y recorra y alimente todas tus vísceras y tu perfecta piel para escribir sobre ella historias no planificadas sin final y poesías surrealistas. Tanto el hedonismo como el masoquismo pueden constituir el mismo camino por el que llegar a periodos de sincera felicidad. Como sincreo sigue siendo, que no pareciendo, todo lo dicho aunque lo leas tras intentar desintoxicarte para tener una visión lúcida, pragmática y racionalista de tu vida, camino imposible ideado por androides para matar tu subjetividad mientras te empeñes en caminar sobre él. No intento convencer ni invadir territorios, sino evitar hospitales para que los accidentes que vivo me invadan a mí. Tras tanta soledad y aislamiento llovidos como dolorosos accidentes no buscados ni deseados, demasiadas muertes, he olvidado cómo se pide nada, así que me limito a ofrecer para quizás, aunque no necesariamente, recibir sin pedir. Mientras te voy leyendo llenándote de anotaciones, me basta con verte beber vodka y mear en un vaso.

Texto escrito en diciembre de 2016 (Josu Sein


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