Mostrando entradas con la etiqueta Belleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Belleza. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de marzo de 2018

SI YO FUERA WITKIN PENSANDO EN FOTOGRAFIAR ARM FUCK: RESPRODUCCIONES PATOLÓGICAS EN ESPIRAL



SI YO FUERA WITKIN PENSANDO EN FOTOGRAFIAR ARM FUCK: RESPRODUCCIONES PATOLÓGICAS EN ESPIRAL


Mi prisión de cada noche está tan cansada como yo de ella. No puede masturbarse. No puede suicidarse. Finalmente le regalo blanco y rojo, los colores de mi cruz tatuada en los ojos que gotean hasta disolverse. En la oscuridad de mi alma que es mi prisión me deslizo a cuatro patas sobre todos nuestros fluidos. Ictericia resplandeciente. Fiebre amarilla rugiendo gatunamente a las cucarachas del sueño tangible. Empatía perdida junto a la bilis derramada. Osteopatía podal provocando roturas por una vigilia llena de vómitos sin fondo. Agarro el sueño tangible y lo extiendo como una inmensa sábana repleta de haluros de plata aún sin impresionar. Con la impresión me pongo mis joyas de plata que les restan visibilidad a mi piel amarilla y sus nauseabundos chorros. La foto ya ha sido fijada y debe ser lavada. Media hora de placer bajo límpida agua. Limpio por fuera. Limpio por dentro. Mi alma me lo agradece y ya no me hiere más. Cariño, tienes una idea errónea del dolor. Encuentro el camino hacia fuera que es el camino hacia dentro según Bill. Méteme el brazo hasta el codo. En cuerpo y alma. Nuestra primera comunión, la primera comunión apóstata de la historia de la fotografía comercial durante los Viajes de la Máscara.

Texto inspirado en la obra de Joel-Peter Witkin, escrito en agosto de 2016 (Josu Sein)



youtube.com/JosuSein

josusein.com

viernes, 10 de octubre de 2014

El artista que se balancea entre la pornografía y las pesadillas


Un mundo en el que todo sean pesadillas. O un mundo en el que todo sean sueños húmedos. Milan Nenezic es un joven pintor serbio que siempre se debate entre estos dos lugares oníricos y que los retrata con violencia en grandes lienzos.
Parejas haciendo el amor a oscuras, cuerpos que se deshacen, flores que en realidad son vaginas muy tristes o vómitos que salen escupidos como bombas, como angustias, como silencios descarnados.
Nenezic crea una realidad distinta, en la que lo excitante puede ser también absolutamente doloroso y temido. Las mujeres que retrata tienen cuerpos bellos pero sus ojos son tristísimos e indican que detrás de ellos hay historias secretas. Los hombres que retrata son deformes y mostruosos, e indican que detrás de ellos hay un universo difícil y sufrido.
¿Hasta dónde llega la brutalidad y hasta dónde llega el amor? Al final, lo que Milan Nenezic retrata no es otra cosa que una intimidad desvirtuada. ¿Seguro que queremos despertar?



Fuente: www.playgroundmag.net