Mostrando entradas con la etiqueta Españistán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Españistán. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Hepatitis C, una enfermedad silenciada

Josu Sein (fotografías de este diciembre)

Desde que el pasado junio fui diagnosticado de hepatitis C, comencé una ardua búsqueda de información sobre la enfermedad a través de asociaciones en defensa de los seropositivos, ya que en sus grupos suele haber coinfectados. Nunca podré terminar de agradecer la ayuda que me han dado. Estamos hablando de una enfermedad cuya vía de contagio es la sangre, con un virus que utiliza las células hepáticas para reproducirse dañando el hígado y siendo la primera causa de trasplantes de hígado, potencialmente mortal y a la que se le puso nombre en 1990, es decir, que comenzó a extenderse al mismo tiempo que el VIH. La razón por la que mucha gente desconoce que está infectada es porque es asintomática y de evolución lenta. El tratamiento tradicional ha ido variando pero basándose en los mismos medicamentos, interferón y ribavirina, medicamentos con muchos efectos secundarios y con los que no se alcanza el porcentaje de curación deseado ya que hay múltiples factores que influyen, porque para toda esa gente que me he encontrado asegurándome que la hepatitis C no es curable, sí que lo es, y lo será más con los nuevos antivirales, inhibidores de la proteasa e inhibidores de la polimerasa que se encuentran en ensayos clínicos. Efectivamente en nada dejará de ser un problema médico, e incluso si se diagnosticara y tratara a todo el mundo la enfermedad podría erradicarse, pero con esto es con lo que me he encontrado en España...

Estamos hablando de un país con un gobierno ultracatólico especialista en ocultar todo lo que le interesa. Cada vez más, las intervenciones televisivas de nuestros políticos resultan irrisorias, de la misma manera que mucha gente racista de este país se reía en el pasado de los gobernantes de algunos países latinoamericanos. Afortunadamente los seropositivos, por mucho camino que quede, hace tiempo que tomaron las riendas y exigieron que se les diera el lugar que les correspondía, que no era precisamente el que la Iglesia Católica y sus defensores pensaban darles. En un país en el que cada día se intentan dar pasos atrás en temas como el aborto o las bodas entre gays, entre tantos y tantos temas, prefiero no pensar en qué pasaría con los seropositivos aquí si la enfermedad se hubiera dado a conocer ahora y no en los 80. ¿Por qué no he de creer que una de las razones por las que en este país poca gente conoce la hepatitis C es que tenemos un gobierno absolutamente asustado de todo aquello que puede ser contagiado mediante el sexo o las drogas aunque una gran vía de contagio se sigue encontrando dentro del sistema sanitario? Me he llegado a encontrar con análisis clínicos en los que se requería que los pacientes no tuvieran un pasado de abuso de drogas. Estos ensayos suelen provenir de EEUU, pero todos sabemos que vivimos en un país en el que el catolicismo arde en los genitales de todos los religiosos y gobernantes actuales. Incluso se han llegado a recoger firmas para que los usuarios de drogas inyectables no sean marginados, ya que en ocasiones se les niega el tratamiento cuando no hay ninguna clase de incompatibilidad médica. ¿A quién le puede importar no ya el presente sino el pasado sexual y de consumo de drogas de ningún enfermo más que a un católico en busca de culpables y víctimas?

Me podrán decir que la religión no juega ningún papel aquí, que lo hace la crisis económica. Una crisis no sufrida por nuestros ricos gobernantes mientras que ya han empezado a negarles asistencia sanitaria a gente que no cotiza, cuando todos pagamos impuestos siempre que consumimos o compramos cualquier cosa, unos impuestos que además nos han subido a pesar de haberles quitado dinero a la asistencia sanitaria y a la educación. Está claro, lamentablemente, qué clases de generaciones son las que vienen, sin acceso a un trabajo, sin asistencia sanitaria y sin educación. Pero volviendo a la hepatitis C, el caso es que se están probando alrededor de una treintena de nuevos antivirales de acción directa, sin apenas efectos secundarios, mayor porcentaje de curación y tratamientos más cortos, pero el Católico y neoliberal gobierno español no se preocupa por la gente que vive en el país sino por los beneficios a corto plazo. Todos estos antivirales tardarán mucho en estar dentro de nuestro sistema, y cuando lo estén sólo se piensa administrarlos en primer lugar a los enfermos que están en fases avanzadas de la enfermedad, un sinsentido médico ya que cuanto más avanzada está la enfermedad menos se responde a cualquier tratamiento, cuando si se invirtiera dinero en diagnosticar y tratar con las mejores medicinas a todos los enfermos se ahorrarían contagios, tratamientos que antes o después tendrían que haber puesto en marcha, los carísimos trasplantes de hígado, y por supuesto las muertes. Se ha de invertir ahora para ver los beneficios dentro de 5 años, aunque los beneficios que a los enfermos nos importan no son los económicos sino los referentes a nuestra salud, sobre la que decide una Ministra de Sanidad que paradójicamente se apellida Mato y que parece tener toda la intención de seguir matando, que es lo que hace con las medidas que toma en Sanidad, matar a enfermos. ¿Todos esos nuevos antivirales existirán sólo de adorno para seguir manteniendo la imagen de un país avanzado que no es tal?

Asociaciones como ASSCAT (Asociación Catalana de Enfermos Hepáticos) y gTt-VIH (Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH), teniendo en cuenta que muchas asociaciones en defensa de los seropositivos comienzan a ampliar su cobertura también a los enfermos de hepatitis víricas, no escatiman palabras a la hora de decir que la hepatitis C en concreto es una enfermedad deliberadamente silenciada y censurada por el gobierno y la administración que continúa asegurando que está controlada a pesar de estimarse que en España hay 800.000 infectados de los que muy pocos saben que lo están, una administración a la que le importa más el dinero que tendrá que invertir en los miles de pacientes que probablemente en poco tiempo serán diagnosticados que las propias vidas de esos pacientes. La ignorancia claramente existente en lo que se refiere a esta enfermedad refuerza el estigma y aumenta el riesgo de transmisión. Y es que de nuevo tenemos tanto que agradecer y que aprender de los seropositivos... Actuemos, seamos activistas, unámonos para que la única vía de financiación no sea la de los gobiernos que nos machacan, caso del español metido en tantos juicios por corrupción, reclamemos nuestro lugar en el mundo, más merecido que el que ellos han conseguido, y que no se olviden nunca de que si tienen poder es porque existimos y sin nosotros no son nada, es más, actualmente no deberían de ser nada ni con nosotros. Está claro quiénes deben ser los estigmatizados de una vez por todas.

miércoles, 23 de enero de 2013

España



España, esa gran tierra de promesas, promesas nunca cumplidas. Porque encima el Mago de Oz que supuestamente lo iba a arreglar todo resultó ser un farsante, ¿no?


Nos gobiernas anormales. Como dijo Ellen Ripley en "Aliens". ¿Ha bajado el coeficiente de inteligencia mientras he estado fuera? Pero claro, no es el cociente de los gobernantes únicamente el que falla...


Los anormales somos nosotros por votar a anormales, aunque lo cierto es que hay gente a la que ni siquiera votamos y que se llevan un pastizal, ni votamos tampoco en su momento debido a nuestra edad a esa nueva Biblia inmutable a la que llaman Constitución Española...


De todas maneras evidentemente la generalización que se refiere al conjunto de la población es cada vez menos acertada. De una manera o de otra, discutible o no, ya sea mediante la abstención, el voto nulo, el voto a partidos minoritarios, movimientos como el 15M, diversas manifestaciones multitudinarias, poner trabas a la poli a la hora de un desahucio, etc., no todos los habitantes de España entramos en ese estúpido círculo de anormales. Samuel Aranda ha dejado patente a través de 15 excelentes fotografías documentales la situación que se vive en España y cómo está reaccionando la gente.


Estas muestras de desahucios, comedores sociales, gente buscando comida en la basura, manifestaciones y marchas, la penosa situación de inmigrantes, extrema pobreza, etc., es la pura realidad, de la que por cierto se ha hecho eco el New York Times con estas fotografías que ya he mostrado, pero de todas maneras aconsejo mirar el link ya que cada fotografía va acompañada de unas líneas que hacen referencia a la historia de la propia fotografía, a la situación de España y a cómo nos ven desde fuera. Vamos, que en Nueva York, por mucho que los españolitos, como si tuvieran algo de lo que presumir, se metan con los estadounidenses confundiendo a los individuos con su gobierno, se deben de venir de vacaciones a España como antes lo hacíamos nosotros al visitar algún país del llamado "tercer mundo". Y no andan tan desencaminados, por cierto.

¡¡¡VASPAÑA!!!


Orales: "España"


sábado, 17 de noviembre de 2012

Un niño de 10 años es golpeado por un antidisturbios

Supongo que todos habréis visto ya esta imagen en concreto de un niño de diez años golpeado por un antidisturbios este 14N. Luego la prensa dirá que los piquetes son agresivos. Hay más imágenes de la represión circulando por la red. De hecho, la adolescente que se enfrentó ante esta agresión sin sentido a las fuerzas de la autoridad (el término lo dice todo), una chiquilla que no representaba ningún peligro, también se llevó una paliza. Sorprendentemente estas imágenes también se vieron en los medios de comunicación de masas y muchos países europeos saben ya cómo funciona la policía en España. Así como en otros países protege a la gente y vela por sus derechos, en España hoy en día incluso agrede a la gente que pretende defender sus derechos, y son ellos los primeros en saltarse todas las normas, como negarse a enseñar su identificación o número de placa.
No estaría nada mal que vierais estos 2 vídeos de 5 escasos minutos en total en los que Pablo Iglesias dice que la policía no protege a la gente sino que son matones al servicio de los ricos, a causa de que la policía inventara una patada para detener a un fotógrafo



Ya va quedando claro que los polis españoles no tiene sesos, ya que si los tuvieran actuarían en función de su ética y no se limitarían a "hacer aquello por lo que les pagan", como se suele decir.  Si no eres un robot y estás en contra de hacer aquello por lo que te pagan, búscate un trabajo honrado, que el de poli en España no lo es. Hoy en día se puede decir que son prácticamente soldados de la ultraderecha. Por supuesto que generalizo. ¿Quién no? No conozco en persona a ningún poli, soldado, político ni banquero, y los habrá maravillosos, pero si en España ansías abusar de tu poder, está más que claro a qué "oficios" debes de aspirar y acceder...