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martes, 16 de febrero de 2021

Fragmentos de "Teoría King Kong" de Virginie Despentes

Fotografía de archivo

Fotografía de archivo

Fotografía de Paco y Manolo

Virginie Despentes es uno de los mayores referentes mundiales del feminismo, aunque sea una figura nada cómoda para la contradictoriamente autodenominada corriente feminista actual y hegemónica. Esta escritora, realizadora y directora de cine francesa, escribió una de los ensayos básicos e indispensables del feminismo, Teoría King Kong, en el que de manera autobiográfica, defiende el ejercicio de la prostitución, describe el horror y el dolor que provoca una violación cayendo como una losa sobre la víctima los numerosos detalles sobre la educación de hombres y de mujeres que hasta ese momento habían pasado más o menos desapercibidos, pero al mismo tiempo negándose a considerarlo un trauma insuperable de por vida rechazando la victimización, y defiende un feminismo de la absoluta igualdad e inclusivo apostando por la superación y desaparición de los estáticos géneros tradicionales y criticando todo binarismo, enmarcándose así, aunque sin compartir vocabulario y terminología pero siendo el contenido el mismo, en la teoría queer. Durante todos los años en los que mantuvo una relación sentimental con Paul B. Preciado mucho antes de su transición de género, con quien continúa manteniendo una amistad, compartieron tanto sentimientos como ideas. Todo ello lo hace estableciendo hacia el final un paralelismo de sus ideas feministas y del surgir de los estáticos géneros binarios y roles asociados a ellos con la sobradamente conocida película "King Kong", aunque lamentablemente, al tratarse de una alegoría repleta de símbolos y arquetipos, mucha gente probablemente sea la parte del ensayo que menos comprende a pesar de englobar su visión del feminismo y su historia. Un libro básico para quienes estén interesados en el feminismo, un feminismo que nada tiene que ver con el feminismo hegemónico actual.

"Si no avanzamos hacia ese lugar desconocido que es la revolución de los géneros, sabemos exactamente hacia dónde regresamos. Un Estado omnipotente que nos infantiliza, que interviene en todas nuestras decisiones, por nuestro propio bien, que —con la excusa de protegernos mejor— nos mantiene en la infancia, en la ignorancia y en el miedo al castigo y la exclusión. El tratamiento de favor que hasta ahora estaba reservado a las mujeres, con la vergüenza como punta de lanza que las mantenía en el aislamiento, la pasividad, la inmovilidad, podría ahora extenderse a todos. Comprender los mecanismos que nos han hecho inferiores y los modos a través de los cuales nos hemos convertido en nuestras mejores vigilantes, es comprender los mecanismos de control de toda la población."

"Porque la virilidad tradicional es una máquina tan mutiladora como lo es la asignación a la feminidad. ¿Qué es lo que exige ser un hombre, un hombre de verdad? Reprimir sus emociones. Acallar su sensibilidad. Avergonzarse de su delicadeza, de su vulnerabilidad."

"Lo que me da rabia no es lo que los hombres hacen o son, sino lo que quieren impedirme que haga o lo que quieren obligarme a hacer."

"La sexualidad masculina en sí misma no constituye una violencia contra las mujeres, si estas consienten y están bien pagadas. Lo que resulta violento es el control que se ejerce sobre cada una y uno de nosotros, la facultad de decidir por nosotros lo que es digno y lo que no ."

"La mayoría de la gente que trabaja dejaría de hacerlo si pudiera, ¡menudo chiste! Lo que no impide que, en ciertos ambientes, se nos repita sin fin que la cuestión no es sacar la prostitución de la periferia de las ciudades, donde las prostitutas están expuestas a todo tipo de agresiones (condiciones en las que vender pan, por ejemplo, sería un deporte de alto riesgo), ni obtener el marco legal que reclaman las trabajadoras sexuales, sino prohibir la prostitución. Resulta difícil no pensar que lo que dicen las mujeres respetables, cuando se preocupan del destino de las putas, es que en el fondo tienen miedo de la competencia: desleal, demasiado oportuna y directa. Si la prostituta ejerce su negocio en condiciones decentes, similares a la esteticista o la psiquiatra, si libera su actividad de todas las presiones legales que se ejercen sobre ella, entonces la posición de la mujer casada se vuelve de repente menos interesante. Porque si se banaliza el contrato de la prostitución, el contrato matrimonial aparece de modo más claro como lo que es: un intercambio en el que la mujer se compromete a efectuar un cierto número de tareas ingratas, asegurando así el confort del hombre por una tarifa sin competencia alguna. Especialmente las tareas sexuales."

"Le pedimos al porno precisamente lo que nos asusta de él: que diga la verdad sobre nuestros deseos. Yo no sé nada sobre por qué es tan excitante ver a otras personas follando y diciendo guarradas. El caso es que funciona. Es mecánico. El porno revela crudamente ese otro aspecto de nosotros mismos: el deseo sexual es una mecánica nada complicada de poner en marcha. Y sin embargo, mi libido es compleja, lo que dice de mí no siempre me agrada, no siempre encaja con lo que a mí me gustaría ser. Pero puedo preferir saberlo, en lugar de esconder la cabeza y decir lo contrario de lo que sé de mí, para preservar una imagen social tranquilizadora."

"Este King Kong no tiene ni polla, ni cojones, ni tetas. Ninguna escena nos permite atribuirle un género. No es ni un macho ni una hembra. Es simplemente peludo y negro. Herbívoro y contemplativo, se trata de una criatura con sentido del humor, y hace gala de una gran potencia. Entre Kong y la rubia, no hay ninguna escena de seducción erótica. La bella y la bestia se acostumbran el uno al otro y se protegen, son sensualmente tiernos el uno con el otro. Pero de un modo no sexual. La isla está poblada de criaturas que no son ni masculinas ni femeninas. (...) King Kong funciona aquí como una metáfora de una sexualidad anterior a la distinción entre los géneros tal y como se impuso políticamente hacia finales del siglo XIX. King Kong está más allá de la hembra y más allá del macho. Es la bisagra entre el hombre y el animal, entre el adulto y el niño, entre el bueno y el malo, lo primitivo y lo civilizado, el blanco y el negro. Híbrido, anterior a la obligación de lo binario. La isla de la película es la posibilidad de una forma de sexualidad polimorfa e hiperpotente. Eso es precisamente lo que el cine quiere capturar, exhibir, desnaturalizar y finalmente exterminar. Cuando el hombre viene a buscarla, la mujer duda en seguirle. Él quiere llevarla a la ciudad, a la heterosexualidad hipernormativa. (...) A continuación encadenan a King Kong y lo exhiben en Nueva York. (...) King Kong o el caos anterior a los géneros. Después los hombres en uniforme, el Estado, intervienen para matar a la bestia. (...) La bella no ha podido impedir que los hombres trajeran a la bestia, ni que la mataran. Se deja proteger por el más deseante, el más fuerte, el más adaptado. Se ha distanciado de su potencia fundamental. Ese es nuestro mundo moderno."

"Lo que las mujeres han recorrido no es solo la historia de los hombres, sino su propia opresión específica. Una historia de una violencia inaudita. De ahí que surja una proposición simple: iros todos a tomar por el culo, con vuestra forma condescendiente de mirarnos, con vuestras simulaciones de fuerza garantizadas por el colectivo, vuestra protección puntual o vuestra manipulación de víctimas para las que la emancipación de la mujer sería algo difícil de soportar. Lo que sigue siendo difícil es ser mujer y aguantar todas vuestras estupideces. Las ventajas que vosotros sacáis de nuestra opresión en realidad son trampas. Cuando defendéis vuestros derechos masculinos, sois como los empleados de un gran hotel que se creen los propietarios de la finca... siervos arrogantes, eso es lo que sois."

"El sexo que se dice fuerte es precisamente el que hay que proteger sin cesar, el que hay que confortar, curar, cuidar. Al que hay que proteger contra la verdad. Las mujeres son tan cabronas como ellos y los hombres tan putos y tan madres como ellas, todos estamos en medio de la misma confusión. Hay hombres que están hechos para ocuparse del jardín, de la decoración interior y para llevar a los niños al parque; y mujeres con un cuerpo capaz de agujerear la cabeza de un mamut, de hacer ruido y de tender emboscadas. A cada cual su terreno. El eterno femenino es una tremenda broma."

"Liberarse del machismo, esa trampa para bobos solo sirve para calmar a los idiotas. Admitir que no queremos respetar las reglas del reparto de cualidades. Ni el sistema de mascaradas obligatorias."

"Existe una clase de fuerza que no es ni masculina ni femenina, que impresiona, que enloquece, que da seguridad. Una capacidad de decir que no, de imponer una visión propia de las cosas, de no ocultarse. Me da lo mismo que el héroe lleve falda y tenga dos tetas como melones o que la tenga como un toro y fume puros."

"El feminismo es una revolución no un reordenamiento de las consignas de marketing, ni una vaga promoción de la felación o del intercambio de parejas, ni tampoco una cuestión de aumentar el segundo sueldo. El feminismo es una aventura colectiva, para las mujeres pero también para los hombres y para todos los demás. Una revolución que ya ha comenzado. Una visión del mundo, una opción. No se trata de oponer las pequeñas ventajas de las mujeres a los pequeños derechos adquiridos de los hombres, sino de dinamitarlo todo." 


Aconsejo también leer mi entrada de hace dos años sobre Virginie Despentes y la transgresión de los géneros, así como el visionado del vídeo que en ella se encuentra y en el que se le realiza una entrevista.

lunes, 4 de enero de 2021

Fragmentos de "Manifiesto Puta" de Beatriz Espejo


Si el mes pasado le dediqué una entrada al libro Sexo y marginalidad: Emigración, mercado de trabajo e industria del rescate de Laura María Agustín, esta vez se la dedico a otra de las obras cumbres en defensa del trabajo sexual escrito por Beatriz Espejo, la fundadora del Col·lectiu de Transsexuals de Catalunya (Colectivo de Transexuales de Cataluña, CTC), publicado en 2009, el mismo año que la obra antes mencionada. Se trata de una joya del feminismo no manipulado y totalmente alejado del actual "feminismo" hegemónico del que considera que defiende los mismos valores que el patriarcado y el machismo más recalcitrante, una obra que sin utilizar un vocabulario academicista y a veces incluso vulgar, para nada carece de profundidad. Utilizando conceptos de la teoría queer que todavía no estaba tan extendida como ahora y defendiendo una visión del feminismo que incluye a toda persona que ha sufrido la opresión machista independientemente de su sexo o género, se trata de una obra que gira en torno a la defensa de la autogestión de la propia sexualidad.

"La palabra puta se ha utilizado para estigmatizar las decisiones del género mujer. Puta era un término para domesticar y ofender. Y las mujeres se ofendieron y domesticaron. Sin embargo, la definición de puta, su significado real, es inversamente proporcional a la ofensa que se pretende. No hay nadie más libre que quien vive su sexualidad como le dé la gana. Por lo tanto, quienes eso hacemos, encajamos en la definición de puta y, además, transgredimos el significado que daba sentido a ese término. Significa que como no ofende quien quiere... ya no pueden ofendernos. Y, al contrario, como hemos decidido no someternos a la estigmatización, son ellos los ofendidos. (...) Significa que presumir de tu sexualidad y autodenominarte puta es agredir al machismo. Significa que el término les devuelve la estigmatización en forma de escupitajo."

"Pretendo liberar a toda mujer, hombre, ambigua-o, homo, transex o bicho viviente que esté afectado por la estigmatización, la vergüenza, la persecución, el chantaje emocional, la intromisión ajena y un largo etcétera de violencias ejercidas desde la persecución sexual, la moral de entrepierna y cualquier lacra derivada del determinismo repugnante y homogeneizador de la sexualidad humana."

"Nuestro sexo nos pertenece y hemos de disfrutarlo, instrumentalizarlo, negociarlo, aburrirlo, alabarlo, ostentarlo, esconderlo, ignorarlo, explotarlo o pasar de él."

"El manifiesto puta es un homenaje a las grandes putas de todos los tiempos; a las que cobran y las que no, a los homosexuales pobres, promiscuos o sencillamente libres —putos al fin y al cabo— perseguidos por regímenes machistas en los que otros homosexuales reprimidos y mezquinos se ceban con violencia amparados en el complejo de machos. Es un homenaje a las Mujeres con mayúsculas, a las Transexuales con mayúsculas, las Inmigrantes con mayúsculas, a cualquier estereotipo femenino, masculino o singular de persona con mayúsculas que ha decidido no vivir con la cabeza agachada. Y, al contrario, pretendo denunciar los excesos de quienes se oponen a nosotras las putas. La hipocresía moral de entrepierna. La instrumentalización de gobiernos, asociaciones de proxenetas, religiones, falsas feministas, marujos y marujas domesticados y sumisos en el sistema y que nos contemplan, a las putas libres, con desdén o condescendencia malsana. ¡Y los políticos! ¡Esos políticos y sus eternas cagadas...!"

"Llamemos al pensamiento desprogramado pensamiento PUTA, por todo lo que tiene de libertario y susceptible de promiscuidad, base al fin y al cabo de la construcción del individuo como sujeto pasivo y fiel a las reglas."

"No existe nada menos estereotipado, y por tanto sexualmente antisistema, que permitirse ser uno mismo."

"El pensamiento PUTA se opone al pensamiento BORREGO por todo lo deconstructor de los estereotipos y por el enfrentamiento a las normas que han dictado quienes construyen las sociedades a base de aborregar al ser humano."

"PUTA = lista MARUJA MOJIGATA = inculta sexual, ergo, tonta del culo. (...) La cultura hiperproteccionista sobre el sexo de la mujer es un arma envenenada de catastróficas consecuencias. Sobre el conocimiento o el desconocimiento sexual se construyen las relaciones ulteriores que condicionan toda nuestra existencia. Es por lo tanto mucho lo que está en juego."

"Es la guerra, cariño, pero mil veces mejor puta que gilipollas decente. En realidad lo decente es ser prostituta, o puta, en su defecto. Lo indecente es pasarse la vida haciendo la estúpida, contemporizando con el machismo pro castración psicológica."

"Porque no cabe duda que en la construcción social del individuo, el prejuicio es algo que va intrínsecamente unido al proceso de socialización tal y como lo conocemos. Por lo que respecta a la construcción del género, como en el desarrollo de las facultades sexuales, se han utilizado determinadas cuestiones biológicas para establecer líneas divisorias de conductas polarizadas y tribales. En su origen, los roles y la construcción de género necesitan, por tanto, el prejuicio, y para que este quede acrisolado necesita la colaboración activa de cada uno de sus actores, o como mínimo, de la mayoría. Así se empieza por construir el género y los roles sexuales, que, inevitablemente, quedarán marcados por la conveniencia de quienes dominan la situación y por la impronta de sus intereses. Es constatable que la concepción de género y sexualidad varía según la época y el contexto. Hombres, mujeres, homosexuales, heterosexuales son en realidad arquetipos construidos en base a la conveniencia social."

"Lo gracioso es comprobar cómo, en la medida en que la mujer acapara poder, esgrime argumentos sobre la dignidad femenina en sentido castrante y patriarcal en que ha sido educada."

"Cada vez que oigo a tantas mujeres disertar sobre la supuesta utilización sexual que los hombres hacen de otras mujeres que no son ellas, la imagen que me viene es la de un eunuco asexuado, enfermo y acomplejado por sus carencias, e indignado por el placer que otros individuos experimentan. Es cruel expresarlo así, lo sé. Pero seamos serios, no se puede pretender la liberación femenina desde la represión sexual y la fidelidad patriarcal al molde que el machismo ha creado de la dignidad femenina."

"En el esquema sociopolítico la sexualidad deja de ser una posesión del individuo y pasa a ser propiedad del Estado."

"Estado y religión son aliados destinados a gobernar al individuo y, por tanto, su sexualidad. Estado y religiones forman parte de la misma estructura jerarquizada y piramidal en la que el individuo está destinado a servir a una elite. En contra de lo que se nos dice desde la jerarquía, el servicio que el Estado presta al individuo es irrelevante en comparación con el que el individuo ha de prestar al Estado. Referente a la libertad sexual, eso se traduce en la persecución explícita de todo aquello que no es instrumentalizable, y una homologación en lo que sirva al mercado y, por tanto, a su mantenimiento jerárquico y piramidal. Dicho de otra forma, Iglesia y Estado se erigen en proxenetas de la ciudadanía en lo que respecta al sexo previamente domesticado y a todo lo demás."

"La forma de garantizar que el sexo individual sea controlado por el Estado es creando mecanismos de control en todos los ámbitos sociales. Para eso se instaura la polarización del género en base a las diferencias fisiológicas de los individuos, se garantiza un sistema reproductor concreto que favorezca los intereses comunes y se persigue aquello que no tiene una utilidad práctica para el bien común. Por eso se fomentan los prejuicios negativos y positivos, que no son sino vulgares juicios de valor sobre los deseos, necesidades y anhelos humanos. LOS PREJUICIOS servirán para perpetrar sangrientas persecuciones, establecer leyes de dominación e instaurar un colonialismo sobre la vida del individuo, que es desprovisto así de criterio personal. De este modo se forja la sexualidad obligada y los moldes en los que los ciudadanos habremos de encajar."

"En los países del mal llamado primer mundo, el sexo como principio alimenticio tiene muchas caras. Así pues, se dan demasiadas situaciones radicalmente diferentes, y un amplio espectro de mujeres que se benefician de ello, o que, por el contrario, son explotadas."

"La puta feminista es un arquetipo que la estructura machista en la que vivimos debe reprimir y los hombres y mujeres que ostentan ese poder nos temen, desprecian u odian. Sienten, con razón, que los estereotipos idílicos de sumisión y adoctrinamiento castrante en el que nos miramos se resiente."

"La simple idea de proteger y alimentar el pensamiento puta hace temblar los cimientos del patriarcado. Y ello incluye a muchas mujeres que se denominan liberadoras, empeñadas en conducirnos por la senda lineal ya transitada de la castrante dignidad femenina."

"Claro que en el fondo, y a decir verdad, tampoco a estas feministas abolicionistas les interesa que se acabe la prostitución, sino que se precarice con la finalidad de tener gallinitas a las que reinsertar y así poder vivir con subvenciones generosas a sus asociaciones, vulgares parásitas como son de la prostitución ajena."

"Pretender perseguir la sexualidad con leyes no es sino legitimar auténticas cazas de brujas femeninas, criminalizar, envilecer a la mujer y negarle el derecho incuestionable de la supervivencia."

"El feminismo ha logrado imponer —en parte— una lógica deconstructora de los roles de género que oprimían al individuo. De esta deconstrucción, y de su posterior aplicación en la vida civil, se han beneficiado no pocas mujeres y a posteriori, en luchas similares, homosexuales de ambos géneros, transexuales, etc. (...) El feminismo ha logrado no pocas conquistas. No sólo es justo reconocerlo, sino que además es una obviedad aplastante. Sin embargo, todo movimiento, grupo social, organización o persona que postula contra la opresión, a menudo arrastra la lacra de los prejuicios en los que ha sido adoctrinado. (...) Es gracioso, por ejemplo, comprobar cómo a día de hoy presumen de feministas mujeres que históricamente se han posicionado en contra de casi todos los logros antidiscriminatorios. Tenemos por tanto «ilustres feministas» que han sido asimismo fieles militantes de sectores tan castrantes y machistas como los Legionarios de Cristo Rey, la Falange, el Opus Dei, la Sección Femenina, etc. Tampoco pasa desapercibido el papel de la mujer afianzándose en el patriarcado a la vez que agente persecutorio de otras mujeres. Los regímenes machistas persiguen la fidelidad femenina a lo que se considera digno de mujer. El concepto feminista de «dignidad femenina» vinculada a la entrepierna pone en práctica persecuciones sociales idénticas a las utilizadas desde el machismo. (…) Este manifiesto servirá para desenmascarar a las mujeres que se hacen pasar por feministas, amparadas y cómplices, en un régimen que sigue persiguiendo a las mujeres no homologadas de todo tipo, homosexuales, transexuales y otros estereotipos alejados de protección social."

"Según estas individuas, la mujer que cobra por sexo es instrumentalizada por su partener. Por tanto, practicar sexo y beneficiarse económicamente es igual a malo. Este criterio está lleno de lagunas y contradicciones, en tanto se basa en un enjuiciamiento que da por supuesto que determinado beneficio económico es igual a esclavitud. Por un lado, tenemos que la esclavitud consiste en un régimen en el que se trabaja sin beneficios económicos, salvo la manutención. En ese sentido, el matrimonio tradicional encaja mejor en ese concepto."

"Las cifras, según ellas: «95% de esclavitud sexual». El problema está en que esas cifras son inventadas a partir de estimaciones hechas por ellas mismas."

"Sobre el concepto de «dignidad de entrepierna» de las individuas abolicionistas, cabe constatar que es idéntico al concepto machista defendido por los hombres. Al fin y al cabo, desde el machismo se nos ha enseñado lo malo que es ser una puta.
Desde el machismo se presenta al hombre como una víctima de sus impulsos sexuales, que no puede reprimir, fruto de su pasión por las mujeres. Mujeres malas como las putas que utilizan sus encantos en beneficio propio.
Desde el «feminismo», el malo es el hombre que instrumentaliza a la mujer para su propio placer y la convierte en objeto.
En ambos casos se focaliza la atención en los deseos masculinos y se invisibilizan los intereses de la mujer, la cual, desaparece como sujeto de derecho."

"No queda más remedio que afirmar que estas mujeres autoconsideradas feministas se nutren del machismo y del patriarcado, pues al mismo tiempo que denuncian supuestas instrumentalizaciones se sirven de los prejuicios de género bipolar.
Mientras se quejan del ejercicio del poder, ellas hacen lo propio con otras mujeres a las que ningunean.
Mientras dicen defender libertades, utilizan la estigmatización y fomentan las cazas de brujas tradicionales.
Mientras defienden la prohibición de la prostitución, olvidan que en los países más machistas ya está prohibida por similares motivos.
Mientras abogan por libertades supuestas, se indignan por aquellas que se supone no son de su uso.
Mientras defienden el «Nosotras parimos, nosotras decidimos» para justificar el aborto, no les sirve el mismo criterio para la defensa de la autogestión sexual.
Mientras se quejan de que a la palabra de la mujer no se le concede credibilidad, ellas hacen lo propio con otras mujeres que no suscriben sus gregarias tesis de estereotipada dignidad."

"No son liberadoras de la mujer sino moldeadoras de la mujer en base al concepto estereotipado que demuestran tener del género y de la sexualidad. (…) Las «Bernarda Alba» defienden tesis calcadas a las de los sectores que quieren salvar a los homosexuales de la homosexualidad, a las abortistas de la «criminalidad», etc. En esa dinámica, es la fobia en estado puro la que se erige, y lo hace de forma aplastante."

"No nos engañemos, mientras del género se haga una interpretación sectaria, bipolar y tribal, la discriminación, el dominio del otro, el vampirismo emocional y una larga lista de mezquindades humanas seguirán perpetuándose hasta el infinito."

"Todo reprimido o reprimida tiene una doble cara, la de la persona que se traga de forma sumisa lo que otros le hacen tragar y la del chivato colaborador, hipócrita y beligerante convencido contra quien no se ajusta y traga lo mismo que le toca tragar a él o ella. Es inevitable, a menudo una víctima que contemporiza con la represión y se desenvuelve dentro de ella, acaba siendo compañera del verdugo. ¡Lo he visto tantas veces! Así se explica, en parte, cómo se perpetúan los prejuicios."

"La experiencia de cualquier persona víctima de lo que sea, violencia, accidentes, etc., puede aleccionar y ser instructiva en lo que a la prevención de situaciones de riesgo se refiere, pero no para sentar cátedra sobre los modelos de conducta a los que deberemos fidelidad. Recibir lecciones de libertad sexual de quien ha adquirido una aversión al sexo —aun justificada— es tan ridículo como recibir lecciones de aviación de quien tiene fobia a los aviones.
Sentar cátedra sobre la vida del prójimo es algo demasiado habitual; al hacerlo, la mayor parte de las veces no podemos evitar dejar constancia de aquello que nos inquieta, de nuestra visión del tema. Cuando describimos una situación que no es la nuestra, en gran parte, hablamos de nosotros mismos."

"Defienden que «casi quinientas mil mujeres están obligadas a ejercer la prostitución en nuestro país». La cifra que se daba desde la Comunidad Europea, hace poco, hacía referencia a la misma cantidad en Europa. Qué pasa entonces... ¿están todas las víctimas de la prostitución en nuestro país?"

"El discurso abolicionista tiene su réplica en las asociaciones de mujeres, putas y prostitutas a favor de la prostitución. Denuncian que las abolicionistas no buscan solucionar ni aportar nada positivo."

"Es obvio que las abolicionistas sólo persiguen una caza moral contra un estereotipo sexual que no comparten. Y, como en las cosas morales que otros grupos también defienden —por ejemplo la Iglesia—, los primeros que no son coherentes y no creen en lo que defienden son los mismos implicados. Como veis, estas mujeres se lían en circunloquios argumentales de una bajeza intelectual que ofende, especialmente a las prostitutas, depositarias de tanta basura prejuiciada. (...) Dicho de una forma más simbólica: están demasiado acostumbradas a cortarle el pie a la realidad para que encaje en la horma de su zapato, cuando la libertad exige zapatos nuevos que no aprieten el pie."

"No es la defensa de nada, y menos de la libertad, lo que se percibe en los dogmas supuestamente mesiánicos de las abolicionistas. Es la pura animadversión lo que motiva la abolición o ablación de las putas. Es la castración femenina, y no la liberación, el objetivo que se quiere conseguir."

"Presentar a la mujer como sujeto pasivo y necesitado de protección no sólo no es suficiente, sino que resulta perverso a la larga, pues esa cuestión (violencia de género o doméstica) sólo puede atajarse con otros modelos femeninos no supeditados y, por tanto, más liberales. De lo contrario, seguirá habiendo víctimas hasta el día del juicio final."

"Los asesinatos de prostitutas quizá nos pongan sobre la pista de cómo la sociedad transige, y es cómplice de ella, en la violencia contra las mujeres que no nos adaptamos al rol sexual que se espera de nosotras. Porque no genera la misma alarma social el asesinato de una chica convencional que el asesinato de una prostituta. Existe en el imaginario popular la convicción sexual de que la mujer es depositaria de agresiones. Tal lógica quedaba plasmada de forma bien gráfica con la famosa sentencia de la minifalda, en la que un juez exculpó a un acosador sólo porque la agredida llevaba minifalda y era sexy. Y una mujer sexy, cuando dice que no, en realidad quiere decir que sí. Esta es la lógica que se impuso y la agresión quedó impune. (…) También algunos sectores «feministas» defienden lógicas parecidas. Las agresiones sufridas por prostitutas les sirven para arrimar el ascua a sus lógicas sobre lo que no debemos hacer las mujeres. (…) El maniqueísmo de confundir el discurso victimizando a toda prostituta por sistema al tiempo que se es cómplice de persecuciones institucionales a las mismas fomenta la violencia y la indefensión de putas y prostitutas."

"Lo que convierte en feminista esta cuestión es la reivindicación de algo perseguido y estigmatizado. Porque la dignidad, desde mi punto de vista, no es otra cosa que encontrar satisfacción o conformidad en tus decisiones personales. Poca dignidad existe en la tendencia a renunciar a tus legítimos derechos con imposiciones ajenas. Y todavía no he encontrado a nadie que me diga qué tiene de malo el sexo, el dinero y la combinación de ambos. Las mujeres podemos cobrar por sexo, pagar por sexo y hacer lo que queramos por sexo. Esto es feminismo sexual en estado puro."

"El machismo existe gracias a la fidelidad de género. Si no fuera así, no estaría tan claro que es hombre o mujer. La infidelidad de género en las trans supone una ruptura y una lucha contra un montón de prejuicios. (...) Otra cosa que nos reprochan es que hemos tenido una educación masculina y por tanto machista. Claro, no miran que ellas han tenido una educación femenina mucho más condicionante y machista, si no, no tendría sentido la lucha por la igualdad. Además, no tienen en cuenta que las trans hemos luchado contra un machismo ridiculizante de nuestra feminidad. En cualquier caso, no somos las trans las únicas que defendemos la prostitución y la promiscuidad, faltaría más, simplemente nos sumamos a una visión sexualmente plural. No tiene lógica reivindicar el sexo-género como algo que puedes cambiar de acuerdo con tu interés y a la vez fomentar una lógica machista de sexualidad mojigata y unidireccional."

"El estigma del diferente
Imagina que sales a la calle y todo el mundo te mira, de repente te preguntas... ¿qué pasa? ¿por qué me miran...? Buscas en tu cuerpo y en tu compostura algo que te dé pistas sobre la actitud de la gente, y no encuentras nada. Las miradas se tornan en burla o desaprobación..., no te pasa nada, ni les has hecho nada, tampoco estás en un escenario ni rodando una película. Alguien se burla de ti..., y después alguien más. Al día siguiente se repite la escena... y al siguiente... y empiezas a pensar que tan embarazosa situación se perpetuará hasta que la razón ajena decida que debe perpetuarse, hasta que lo que ven en ti, y que no sabes qué es, deje de molestarles, y piensas que quizá nunca paren, que siempre estarán ahí a la vuelta de la esquina esas miradas, esos reproches y desprecios y piensas... ¿qué les he hecho? Y sabes que no es una pesadilla, que es real. Y sientes cómo un escalofrío infinito inunda tus entrañas. Y sabes que estás solo, que eres distinto, que el vacío que te provocan los demás es el preludio de la desolación que empieza a socavar tu existencia... Y sueñas que quizá, en algún sitio, alguien te tienda una mano y descubra que eres inocente, tú y sólo tú, y que los demás, que son el resto, por más que sean legión, se equivocan."

"El estigma por sexo, género, orientación o práctica sexual arrastra océanos de desasosiego y vidas rotas, quebradas por la incomprensión. Por eso es tan necesario reivindicar la diferencia, la desestructuración de los arquetipos y la visibilidad de las experiencias discrepantes de la normalidad, concepto inconcreto e irreal cuando es diseccionado."

"—¡Horror...! ¿Qué es eso...? ¡Dos mendigas envueltas en una manta y pidiendo dinero a los transeúntes...! ¡Serán descaradas...! Inmediatamente llamó al 902.
Ay, señor agente, ¡qué apuro...! ¡Vengan rápido! Me agreden dos mendigas criminales e incívicas en la puerta de mi casa, una casa que está catalogada, no es justo. A los cinco minutos, Lupita contempló cómo varios agentes la emprendían a porrazos con las desdichadas.
«Suerte que en el mundo queda aún gente como yo, dispuesta a luchas por la utopía de un mundo mejor».
(se trata de un relato de pseudoficción en el que se relata cuál es el modus operandi de una militante «feminista» abolicionista de la prostitución que se supone que se preocupa por la situación de la mujer en una sociedad patriarcal, extensible al modus operandi de una inmensa cantidad de «feministas» abolicionistas de la prostitución)."

"La infidelidad al rol sexual es concebido como un síntoma de puterío por el machismo, y como una imitación negativa de la masculinidad desde el «feminismo» hegemónico. Juicios de valor, en definitiva, destinados a fomentar la fidelidad de la mujer al rol cultural establecido."

"La mujer sin complejos no se siente violentada ni agredida por otras mujeres, por más que sean hipersexuales o Barbies; por otra parte, las mujeres acomplejadas no soportan a otras que no encajan en su perfil.
¿Hemos de ser todas unas Barbies? Obviamente no, si no nos apetece.
¿Hemos de ser todas unas machirulas con pelo en los sobacos? Tampoco, claro, sólo si así lo deseamos.
Se trata simplemente de moldearnos a nosotras mismas atendiendo y positivizando nuestros deseos. Podemos ser hipersexis o machirulas. Podemos ser gordas felices a quienes no les molestan las flacas. Podemos ser eunucos sin interés por el sexo y no sentirnos agredidas por las ninfómanas y sus orgías. Podemos ser bellas siendo feas y feas sin ganas de ser bellas. Podemos aspirar a tener la cara estirada y llena de botox o estar arrugadas como pasas. Todo puede ser, cualquier cosa. El respeto hacia las demás pasa inevitablemente por el respeto que sentimos por nosotras mismas y nuestra identidad. Elaborar discursos sociales en los que la mujer se enfrenta a sus complejos y limitaciones de sexo-género y busca estrategias positivas y enriquecedoras ayuda a generar una cultura más plural, compleja y positiva, en la que todas somos deseables y capaces. También ayudaría a acabar con actitudes gremiales, dogmáticas y sectarias sobre cómo hemos de ser las mujeres y cómo debemos comportarnos."

"El hombre —supuestamente el género triunfante— está inevitablemente plagado de complejos. El machismo le afecta negativamente casi tanto como a los otros géneros discriminados. (...) en el proceso de masculinización, cualquier atisbo de ambigüedad sexual es condenado hasta la saciedad. Los hombres no promiscuos, los homosexuales, los afeminados o sospechosos de transexualidad posterior son condenados en el imaginario machista. (...) En el hombre, su hipermasculinidad, su papel activo y su supuesta generosidad sexual como bien obligado acarrea como efecto colateral los complejos de quienes no dan la talla. (...) Castración para la mujer, generosidad heterosexual para el hombre, a grandes rasgos sería el esquema por el que se rige la sexualidad y la construcción de los géneros y por tanto el molde torturador de quienes no encajamos, bien porque no podemos o bien porque no nos da la gana."

"La filosofía queer reivindica la deconstrucción de los géneros tal y como están entendidos. Y es obvio que ha hecho falta cambiar costumbres con la finalidad de que tanto los roles como el mismo concepto bipolar hombre-mujer no fuesen tan asfixiantes. (...) No hace falta fijarse demasiado en el panorama actual para observar que el concepto de género es más híbrido de lo que era. Así pues, tenemos un amplio abanico de masculinidades y feminidades. Grados distintos de interpretarse a uno mismo y una misma.
No es lo mismo ni se parecen: Michael Jackson, Arnold Shwarzenegger, el canta Falete, o Jose María Aznar. Y en teoría son hombres.
En el mundo femenino ocurre lo mismo: Alaska, Ana Botella, Pamela Anderson o KD Lang son algunos exponentes de la elasticidad del género hoy en día.
Porque, ¿dónde acaba un género y empieza otro? (...) La construcción social bigénero está tan asimilada, que las situaciones que provoca rayan en el esperpento y no nos damos cuenta. (...) Porque en el fondo, ¿qué define de una persona la palabra mujer u hombre?, apenas nada si ese término no incorpora más datos. (…)
¿He mencionado más arriba que no se gana en libertad con leyes impositivas sino abriendo puertas? Pues lo reitero."

"El debate transexual existe porque la transexualidad existe. La progresiva aceptación de los y las transexuales ha obligado a replantear el debate en otros términos menos sexistas y catetos. En la medida en que el género se democratiza con sentencias, leyes y logros transexuales en positivo, la exhibición de prejuicios se revela como algo injustificado. (...) Las transexuales —por ahora sólo hablaré de las...— hemos presentado mil batallas en reivindicación de nuestra identidad. Para ello no ha quedado más remedio que hacerse entender desde un discurso parecido al bipolar hombre-mujer; nos dicen que sólo hay hombres y mujeres, y nosotras nos hemos defendido como mujeres. La oposición surge desde los sectores conservadores, los cuales ya hace tiempo que nos consideraban homosexuales afeminados. (...) La homofobia y la transfobia tienen ese sustrato. Y tanto da si se trata de un gay o una transexual, la estigmatización y la persecución han estado aseguradas."

"Mientras, la neurología descubre en el hipotálamo la BSTc., un área que, según ellos, determina el origen físico de la personalidad transexual. Por tanto, no se trataría de un trastorno mental, sino de un trastorno físico de intersexualidad, según ellos. (...) Siempre, eso sí, el calificativo de trastorno por delante, no vaya a ser que se les desmonte el bigenerismo al dar carta de normalidad a las divergencias de género y las sociedades acaben convirtiéndose en multigéneros. Y es que legitimar de alguna forma la pluralidad de sexo-género sigue siendo una pesadilla para todo individuo convencido e integrado. Se imponen, por tanto, las clasificaciones patologizantes como fórmula de preservar lo supuestamente auténtico —el bigenerismo— de lo sospechosamente falso, las conductas o fisiologías de género cruzado."

"Transexuales, putas, bolleras y maricones somos una gran familia, a veces no del todo bien avenida, que históricamente hemos soportado batallas comunes en las que a menudo hemos sido derrotados."


Beatriz se ha centrado en las falsas feministas abolicionistas porque defienden los mismos moldes y valores asociados que los patriarcales. Como en el feminismo queer, el género es una forma de homologación de los patrones. Y ya que de un supuesto manifiesto se trata, este es el Manifiesto Puta de Beatriz Espejo propiamente dicho, de su puño y letra o escaneado al pie de la letra, lo mismo da que da lo mismo.   









josusein.com

martes, 1 de octubre de 2019

ESTIGMAS

¿Sufrís o habéis sufrido alguno de estos estigmas o cualquier otro? ¿Queréis compartirlo? ¿Queréis empezar a cerrar la boca a lxs opresorxs que os acusan a vosotrxs de serlo y devolverle al feminismo su razón de ser?

P.D.: Yo he sufrido los seis.

ESTIGMA PUTA

ESTIGMA ENFERMX MENTAL

ESTIGMA QUEER / TRANNY

ESTIGMA RACISTA / CLASISTA

ESTIGMA DE LA NEGACIÓN

ESTIGMA HIV+ / HCV+

Imágenes creadas en septiembre de 2019 a partir de una antigua fotografía erótica con las app para Android Mirror Lab y Glitch Lab (Josu Sein)


Diamanda Galás: Confessional

In that house there is no time for compassion,
there is only time for confession

Do you confess? Do you confess? Do you confess?

YES I CONFESS!!! YES I CONFESS!!! YES I CONFESS!!!
GIVE ME SODOMY OR GIVE ME DEATH!!!





josusein.com

domingo, 2 de diciembre de 2018

Entrevista a Saisei-chan


La controversia mediática sobre el sindicato OTRAS ha vuelto a intensificar el viejo debate sobre la prostitución dentro de los feminismos. Mi compañera Saisei-chan, geisha catalana y feminista, es una de las principales voces que defiende el reconocimiento de las prostitutas como un sujeto político, con la legitimidad por lo tanto de (auto) organizarse y tener su propia voz. Esta entrevista se le realizó durante los días de debate sobre el trabajo sexual que tuvo lugar hace unos días en la ciudad de A Coruña, en el Ateneo Xosé Tarrío y en el Centro Social A Comuna, donde también ha ejercido de conferenciante. Saisei-chan se ha prostituido durante cuatro años y está orgullosa de ser parte de la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales, un gran referente a quien admiramos lxs trabajadorxs sexuales que la conocemos.




Cartas desde Shimabara (blog de Saisei-chan sobre trabajo sexual y la lucha de las putas feministas)

sábado, 17 de noviembre de 2018

En defensa del porno (y del trabajo sexual en general)

Este post se va a basar en su mayoría en extractos transcritos del ensayo de Jordi Claramonte Lo que puede un cuerpo, quien fue profesor mío de Teoría del Arte en el grado de Historia del Arte de la UNED, en dar a conocer la obra de Erika Lust en la que hay que tener la mente muy retorcida para ver algún rastro de machismo, y finalmente una reflexión personal respecto a los tópicos sobre qué gusta en el porno a hombres y mujeres, acompañado de un poema en prosa de Lawrence Schimel.


LO QUE PUEDE UN CUERPO: Ensayos de estética modal, militarismo y pornografía
(Jordi Claramonte)

Antes de nada, decir que Jordi no considera que haya nada ideal, que no me hemos llegado a la meta o nada tendría razón de ser, y que todo tiene su lado negativo, pero lo importante es resaltar todo aquello por lo que ve el porno como algo positivo y que dignifica, echando por tierra las excusas que se ponen para detestarlo sobre todo por parte de un sector de feministas culturales radicales, incluyendo datos históricos según los cuales el porno fue considerado por feministas de los 70 como sumamente positivo después de siglos negándoseles su sexualidad. Sería muy largo explicar lo que es estética modal, así que iré a lo sencillo. La razón por la que compara pornografía y militarismo, ya que yo me centraré sólo en el porno, es que en los dos se produce un amontonamiento y fragmentación de cuerpos, y que las fantasías de dominación propias del militarismo, consistentes en que el general se considera el único con un espíritu y voluntad genuinos y capacidad de control sobre el resto, a quienes considera meras herramientas pasivas, y las fantasías de aceptación propias del porno, consistentes en dotar a las protagonistas de un discurso que en realidad era del escritor (antes de la aparición del mundo audiovisual) según el cual aceptaban como propias las ideas de sumo disfrute e incluso triunfo social que en la realidad no se daba, comenzaron a intercambiarse. A pesar de lo dicho sobre las fantasías de aceptación, Jordi no deja de verlo como algo positivo que a la larga contribuirá a la autonomía de las mujeres (y hombres, como recalca siempre que hace referencia a las típicas y tópicas críticas a la cosificación de la mujer, como si los hombres no pasaran por el mismo proceso). 
Sin más, comienzo a transcribir los párrafos que más interesantes me parecen.

“Este libro trata de mujeres y de hombres, de seres que ya no saben ni quieren saber si son una cosa o la otra, de sus cuerpos. Trata sobre todo de putas y de soldados. De las operaciones conceptuales y mecánicas que el poder ha efectuado sobre sus cuerpos, y también, por supuesto, de lo que ellas y ellos han hecho al respecto. (…) Este libro trata con ello, fundamentalmente, de las posibilidades de la autonomía y de las amenazas de la fragmentación.”

“La pornografía como género se distingue precisamente en la medida en que tiene como fin esa autonomía de lo erótico, autonomía respecto a la moral, la política e incluso respecto de los cánones formales de otras poéticas diferentes.”

“Hemos construido la estética modal como una estética generativa, para poder recurrir a conceptos como el de las competencias modales que nos permiten concebir procesos de reapropiación, procesos instituyentes que eviten la conversión de la autonomía en fragmentación. Esperamos con ello hacer posible comprender todo el alcance que tiene la construcción y defensa de una autonomía como la autonomía de lo erótico en la construcción y defensa de una vida más inteligente y digna.”

“El término pornografía deriva etimológicamente de los vocablos griegos porné y graphos, por lo que su transcripción vendría a ser algo así como escritura de la puta. (…) en el campo de la literatura erótica, buena parte de la producción más primeriza se presenta propiamente como tal escritura de la puta.”

“Con el estatuto autónomo de la erótica se cuestionará tan abiertamente como sea posible la vinculación del sexo a la reproducción biológica y a la institución del matrimonio, atacándose con ello, según han visto muchos críticos de la pornografía desde el siglo XIX a nuestros días, lo que se consideraba la base misma de la sociedad: la familia. Como ha destacado Angela Carter en su ya clásico The Sadeian woman: «la obra de Sade está directamente relacionada con la naturaleza de la libertad sexual y es particularmente significativa para las mujeres en la medida de su rechazo a considerar la sexualidad femenina en términos de su función reproductiva»... (Angela Carter, The sadeian woman, 1988). Este mismo rechazo se reproducirá en la mayor parte de la pornografía más significativa: desde la construcción editorial de revistas como Playboy o Hustler hasta mitos de la filmografía porno como Garganta Profunda.”

“En el siglo XVIII se produce un recambio de fantasías y modelos de mujer, no sin conflicto ni contestación, y puede sostenerse que buena parte de la última literatura erótica de la segunda mitad del XVIII se construye en un intento por contrarrestar la creciente influencia del modelo rousseaniano de mujer, su aparato de pudor y su destino de víctima: como ha destacado Kathryn Norberg: la puta libertina no asume la nueva noción de femineidad. No es modesta, dependiente, cariñosa ni maternal; no cree en el amor romántico y evita ser confinada a la esfera privada de la familia.”

“Es de vital importancia constatar que en esa construcción de imágenes —como un chorro de esperma cayendo sobre la cara de una mujer— la actriz no demuestra ser un objeto inerte sometido a los designios del hombre sino una socia activa que muestra desear precisamente justo aquello que el hombre quiere hacer y que acaso no se atreve expresar.”

“Estas fantasías de aceptación van construyendo un marco en que es pensable la igualdad de hombres y mujeres en términos de planificación estratégica de sus vidas y más concretamente la autonomía de las mujeres en términos económicos, emocionales y eróticos.”

“En su funcionamiento como despliegue de lo erótico como facultad autónoma la pornografía ha compartido frentes de batalla con numerosos y variados aliados. Por un lado, y como han reconocido numerosas autoras feministas, resulta especialmente destacable la vinculación entre la pornografía y el feminismo respecto a su común ataque contra la limitación del sexo a los ámbitos del matrimonio heterosexual y la procreación dentro del mismo. En efecto, ambos campos, pornografía y feminismo, han recibido durante décadas los mismos anatemas por corromper la santidad de la maternidad y la familia.”

“Es evidente que la construcción de lo erótico como campo autónomo ha contribuido a la exploración y la liberación de la sexualidad femenina, de hecho, como destaca Wendy McElroy, feminismo y pornografía coinciden a la hora de pensar a las mujeres como seres sexuales susceptibles de desarrollar una vida sexual basada en el placer y la autorrealización. De hecho, buena parte de las reivindicaciones feministas han sido planteadas en función de la identidad sexual femenina: igualdad de derechos en los matrimonios, lesbianismo, control reproductivo, justicia de género. (Wendy McElroy, XXX A woman's right to pornography, 1995)”

“El argumento más habitual sostiene que la deshumanización deriva de la representación descontextualizada del cuerpo desnudo, o peor aún de algunas de sus partes o funciones. Esta falta de referencias en lo que refiere a la vida emocional o intelectual de los personajes pornográficos provocaría que cayéramos en la ficción de tomar a dichos personajes como meros objetos de contemplación o de uso sexual.
En primer lugar habría que articular una distinción entre usos representativos y usos performativos de la pornografía: sería inquietante suponerle consecuencias performativas a todas las representaciones pictóricas o fílmicas. Pensar que el espectador de la pornografía se va a sentir compelido a imitar literalmente las hazañas o rarezas eróticas que aparecen en la pornotopía es tan ingenuo como pensar que el espectador de una película de espías va a salir convencido de que él también tiene licencia para matar o para salvar el mundo.”

“Algunas pensadoras han contraatacado, desde el campo feminista, denunciando que la corporeidad de las mujeres, y la de los hombres por cierto, en su conjunto o en relación a determinadas partes del cuerpo o sus funciones es una parte del ser humano tan digna de ser representada como lo puedan ser su vida mental o sus balbuceos poéticos:
Normalmente el término objeto sexual significa que las mujeres son representadas como cuerpos o partes del cuerpo, reduciéndolas a meros objetos físicos. ¿Qué hay de malo en esto? Las mujeres son tanto sus cuerpos como sus mentes o sus almas. Nadie se molesta si se presenta a una mujer como un cerebro o como un ser espiritual. Y sin embargo semejantes representaciones ignoran a la mujer como ser corporal. (…) Molestarse por una imagen que prioriza el cuerpo humano meramente demuestra una mala actitud hacia lo físico... ¿por qué es degradante fijarse en la sexualidad de una mujer? Bajo esta actitud subyace la convicción de que el sexo debe ser de alguna manera ennoblecido para ser presentable. (Wendy McElroy, XXX A woman's right to pornography, 1995)”

“Los defensores de la teoría autoritaria entienden perfectamente que la construcción de una sexualidad autónoma que persigue la pornografía entra en conflicto con su percepción del sexo como una actividad fundamentalmente reproductiva y sancionada por determinados ritos institucionales como el matrimonio, dichos ritos se verían amenazados por la imaginación pornográfica que no se cansa de ofrecer tramas relacionales donde el sexo sucede de modo incondicionado.
(…)
Para la teoría libertaria el individuo es por definición e imperativo político un ser racional capaz de discernir por sí mismo sus propios criterios de verdad y de orientar su práctica en consecuencia. (…) En la medida en que a través de la pornografía se exponen y se valoran estilos de vida alternativos, el enfoque libertario no puede sino celebrarlo, con la precaución de asumir que, al cabo, la pornografía no deja de estar limitada por su carácter representacional.
(…)
Algunos grupos de feministas han asumido la teoría de la responsabilidad social para denunciar que en el caso de la pornografía el desequilibrio de poder es particularmente odioso y nocivo puesto que se traduce en una producción pornográfica que es de modo inevitable la expresión del odio a las mujeres y su representación como putas, objetos sexuales y víctimas pasivas de la violencia machista.
La teoría de la responsabilidad social implicaría la necesaria intervención social para regular el mercado de la imaginación pornográfica. Ahora bien, ¿en qué sentido debe producirse esa regulación? Para los grupos feministas inspirados por McKinnon y Dworkin la respuesta no puede ser otra que la de la prohibición de todo material pornográfico así como la persecución judicial de sus productores, distribuidores y consumidores. Estos grupos han entablado alianzas con los representantes del enfoque autoritario en la medida en que, sin duda, comparten lo que hemos denominado una comprensión performativa de la pornografía que vincula su consumo a alteraciones directas y mecánicas de las actitudes y conducta. Tanto es así que dichas alianzas llevaron a que grupos feministas radicales aliados con colectivos como «Mayoría moral» y determinados jueces ultraconservadores promovieron juntamente en los EEUU leyes de prohibición y persecución de la producción, distribución y consumo de pornografía.
Otros grupos feministas, en cambio, partiendo del mismo enfoque de la responsabilidad social, han preconizado un contraataque con las mismas armas y han estimulado la formación de productoras cinematográficas, en las que las mujeres, a menudo ex actrices porno, pueden dirigir su propia producción pornográfica siguiendo sus criterios y prioridades.”

“Pese a los intentos neoconservadores por conceptualizar y reprimir la amenaza pornográfica, parece evidente que ésta es poco menos que imparable y que el proyecto ilustrado de autonomización de lo erótico sigue en marcha. La escasa voluntad por someter a las convenciones hegemónicas los deseos de grupos, antaño relegados a la clandestinidad cuando no abiertamente perseguidos, como los grupos de gays, lesbianas, transexuales o bisexuales y su clara reivindicación del derecho a una erótica soberana nos hablan con toda claridad de ese proceso de autonomización de lo erótico.
Dicha autonomización ha tenido un componente poco menos que revolucionario en toda la modernidad, distanciando primero la vida erótica de las admoniciones morales o religiosas y construyendo identidades y géneros alternativos después.”

“La autonomía de lo erótico puede verificarse por tanto en la construcción cooperativa de modos de relación, de mundos de vida que sean a su vez instituyentes de autonomía que puede hacer nuestra vida más inteligente y digna.”

(de Lo que puede un cuerpoJordi Claramonte, 2009)


Tras estos extractos del ensayo de Jordi Claramonte, la defensa de que el porno constituye un género en sí mismo consistente en desligar toda actividad sexual de convenciones sociales mostrándola tal cual, en la que lo habitual no es de ninguna manera que la mujer aparezca sometida al hombre, considerándola muchas feministas como sumamente positiva, quisiera desmontar dos tópicos respecto a los gustos pornográficos de hombres y mujeres. Todo el mundo conoce a estas alturas las preferencias de las mujeres por categorías extremas, y que la categoría más buscada por las mujeres en Pornhub es la de hardcore, superando en un 75% a los hombres.



No todas las mujeres tienden a ocultar que vean porno, con más o menos asiduidad, y muchas de las que lo admiten confiesan abiertamente que no soportan, dicho por ellas, que se muestren besos, caricias, romanticismo y cursilería. En cambio, muchos hombres se suelen decantar por la obra de directoras como Erika Lust, uno de los iconos del, según sus palabras, porno feminista, ético y artístico, repleto de diálogos, argumento, iluminación cuidada y, por supuesto, sexo explícito, tal y como explica en esta entrevista.
En los siguientes fotogramas se puede observar perfectamente lo anteriormente citado, en especial la cuidada iluminación. Eso sí, es importante saber, ya que tan de moda está enorgullecerse de ser normal para ridiculizar a los visualmente no convencionales, sobre lo que como disidente de la normalidad no tengo nada que decir, que uno de los objetivos de Erika es que sus filmes resulten más inclusivos con respecto a diferentes sexualidades, géneros (sí, en plural, así lo declara en la anterior entrevista), tipos de cuerpos y razas.










Uno de sus proyectos más famosos es XConfessions, basado en materializar audiovisualmente las fantasías sexuales de gente anónima.


Su web personal: https://erikalust.com/

Para acabar, he aquí otra muestra de que hay hombres que buscan en el porno cualquier detalle cariñoso o espontáneo que sugiera humanidad más allá de tanto mecanicismo. Se trata de un microrrelato erótico de Lawrence Schimel recogido en Una barba para dos (2016)


CLASIFICACIÓN PROPIA

En las páginas porno, sean gratis o de pago, las etiquetas —jóvenes, bareback, tríos, mamadas, interracial, doble penetración, etc.— nunca coinciden con lo que a mí me pone. Me parece todo tan frío, los actores tan serios en su empeño (tanto el follador como el follado), los gemidos tan falsos... Falta calor humano. Así que tengo que ir abriendo todos los links, echando un vistazo a todas las galerías, viendo en fast forward cada vídeo, buscando lo que me da morbo: los tíos que sonríen o se ríen mientras follan, los imprevistos, cualquier instante de humanidad que se cuela durante el rodaje... Esos momentos son los que me ponen, los que agrego a la lista de mis enlaces favoritos para poder volver a ellos cuando estoy en casa y siento que necesito echar un polvo, mi mano, yo y la pantalla con su humanidad prestada.

Lawrence Schimel


Todo esto, por supuesto, una contraargumentación a las mismas cuatro consignas que todos conocemos, va dirigido a todas esas personas empeñadas en que todo el mundo ha de vivir como ellas deciden. Abolicionistas, se hacen llamar este tipo de personas que ahora se han puesto de moda, cuyos desprecios que nos dirigen a les trabajadores sexuales nos están hartando y que como sigan saltando por encima de la ética como si de un juego de saltar a la soga de tratara, conseguirán lo contrario de lo que pretendían.

Josu Sein 






Goldfrapp: Yes Sir, I Can Boogie (live)