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martes, 14 de agosto de 2018

Madonna: "Soy una MALA feminista."

Por primera vez, Madonna habla de sus duros comienzos, que incluyeron una violación, mostrándonos una vulnerabilidad poco habitual, y se declara explícitamente feminista, pero como reacción al comentario de Camille Paglia según el cual Madonna favoreció la cosificación de la mujer, se autodeclara una MALA feminista por ser un sujeto sexual y reivindicar su sexualidad.




Madonna: "Human nature" (vídeo oficial)

Express yourself, don't repress yourself
Express yourself, don't repress yourself
Express yourself, don't repress yourself
Express yourself, don't repress yourself

And I'm not sorry
(I'm not sorry)
It's human nature
(it's human nature)
And I'm not sorry
(I'm not sorry)
I'm not your bitch, don't hang your shit on me
(it's human nature)

You wouldn't let me say the words I longed to say
You didn't want to see life through my eyes
(Express yourself, don't repress yourself)
You tried to shove me back inside your narrow room
And silence me with bitterness and lies
(Express yourself, don't repress yourself)

Did I say something wrong?
Oops, I didn't know I couldn't talk about sex
(I must have been crazy)
Did I stay too long?
Oops, I didn't know I couldn't speak my mind
(What was I thinking?)

And I'm not sorry
(I'm not sorry)
It's human nature
(it's human nature)
And I'm not sorry
(I'm not sorry)
I'm not your bitch, don't hang your shit on me
(it's human nature)

You punished me for telling you my fantasies
I'm breaking all the rules I didn't make
(Express yourself, don't repress yourself)
You took my words and made a trap for silly fools
You held me down and tried to make me break
(Express yourself, don't repress yourself)

Did I say something true?
Oops, I didn't know I couldn't talk about sex
(I must have been crazy)
Did I have a point of view?
Oops, I didn't know I couldn't talk about you
(What was I thinking?)

And I'm not sorry
(I'm not sorry)
It's human nature
(it's human nature)
And I'm not sorry
(I'm not sorry)
I'm not your bitch, don't hang your shit on me
(it's human nature)

Express yourself, don't repress yourself
Express yourself, don't repress yourself
Express yourself, don't repress yourself
Express yourself, don't repress yourself

Did I say something true?
Oops, I didn't know I couldn't talk about sex
(I must have been crazy)
Did I have a point of view?
Oops, I didn't know I couldn't talk about you
(What was I thinking?)

And I'm not sorry
(I'm not sorry)
It's human nature
(it's human nature)
And I'm not sorry
(I'm not sorry)
I'm not your bitch, don't hang your shit on me
(it's human nature)

And I'm not sorry
(I'm not apologizing)
It's human nature
(Would it sound better if I were a man?)
And I'm not sorry
(You're the one with the problem)
I'm not your bitch, don't hang your shit on me
(Why don't you just deal with it?)

Cause I'm not sorry
(Would you like me better if I was?)
It's human nature
(We all feel the same way)
And I'm not sorry
(I have no regrets)
I'm not your bitch, don't hang your shit on me
(Just look in the mirror)

And I'm not sorry
(I don't have to justify anything)
It's human nature
(I'm just like you)
And I'm not sorry
(Why should I be?)
I'm not your bitch, don't hang your shit on me
(Deal with it)

ABSOLUTELY NO REGRETS

jueves, 10 de mayo de 2018

Ser anarquista y feminista, motivo de censura. ¡Oh Satán, ten piedad de mi larga miseria!

Me resulta muy difícil concebir que exista nadie tan frío como para que su manera de entender la vida y la sociedad no consista en la acumulación de sus vivencias, que no se pueden tampoco resumir en artículos ni comentarios. Conozco muy bien las consecuencias, tanto positivas como negativas, de tener una tendencia a huir de cualquier clase de rebaño. Las redes sociales son un medio ideal para encontrar a esos individualistas, que no egoístas, entre los que nos entendemos, protegemos y ayudamos. Y a eso, así como al encontrar a gente que no comprendía mis comentarios pero que ha terminado captando todo el conjunto y el contexto y que ha acabado apoyándome, no pienso renunciar a pesar de su lado monstruoso. He sido recientemente, una vez más, bloqueado temporalmente por Facebook. Existiendo toda la gama intermedia, hay dos polos. En uno están los que continúan utilizando un evidente pseudónimo y un dibujo como foto de perfil, lo cual está prohibido, y que continúan compartiendo material de contenido sexual, consiguiendo ser ignorados, afortunadamente, por los puritanos, que pretendiendo ser contrarios a los que abusan de ti, junto a ellos se encargan de dañar tu cuerpo y tu mente. En el otro estamos los que somos “penalizados” al instante mismo de que aparezca la palabra “sexo” o compartamos un videoclip de Marilyn Manson. No me hace falta ser un hacker para estar convencido de que unos estamos mucho más monitorizados que otros. Gran cantidad de mis polémicos comentarios han desaparecido de la visibilidad pública junto a mis cuentas inhabilitadas, y no están ya al alcance de la nueva gente que he conocido pero que afortunadamente no han necesitado para entenderme dentro de un contexto, pero siguen estando vigilados por los administradores de Facebook. No sirve de nada cerrar tu cuenta voluntariamente y pedir la eliminación de toda la información de la cuenta. Quien crea que lo hacen se equivoca. De lo contrario pasados muchos meses se podría abrir otra cuenta con el mismo nombre y dirección de correo electrónico, y os encontraréis con que se os va a prohibir porque esos datos corresponden a otra cuenta existente. Ya no visible, pero existente. Llevan un registro de todas las conversaciones privadas, todas las IPs, navegadores, dispositivos y lugares físicos desde los que has iniciado sesión. Hacerlo utilizando una VPN o desde TOR conduce a una desactivación automática de la cuenta hasta demostrar que se trata de ti con métodos como enviarles tu DNI o una foto de tu cara tomada en ese mismo momento. Mi cuenta de Twitter, que se considera un espacio de muchísima más libertad pero que está endureciendo sus políticas, continúa vinculada a mi anterior cuenta de Facebook que me inhabilitaron, por lo que no puedo vincularla a la actual ya que siempre aparece un mensaje de error, no tengo acceso a aquella cuenta de Facebook, y los administradores advierten de que no se ofrecerá ninguna ayuda referente a cuentas inhabilitadas. Todo lo que actualmente sigo escribiendo en Twitter, automáticamente va a parar a aquella cuenta que ellos siguen observando sabiendo que su titular es el mismo que el de la actual. Ellos sí que tienen todo el conjunto contextualizado de todo aquello que defiendes o de lo que te muestras en contra, y todos los bloqueos, sospechosamente, se producen justo después de haber manifestado determinadas opiniones. Nada de esto me hace querer cerrar la cuenta e irme a la punta del monte a vivir como un ermitaño sin internet, teléfono, tele, radio ni contacto con nadie. Al contrario, me reafirman. Nos seguirán cerrando muchas cuentas indefinidamente y continuaremos abriendo otras. Dicen que hecha la ley hecha la trampa, así que me agarro a la trampa ya que yo personalmente no creo en la ley escrita.

Veamos si consigo enlazar ideas sin agotar. Mis vivencias, irremediablemente, me conducen a ser anarquista y feminista. Feminista porque además de que quienes siempre me protegieron fueron las mujeres, he visto como muchos hombres de todo tipo y orientaciones hemos sido dañados por el machismo, tanto por no corresponder en lo que se supone que un hombre debe ser y mantenerte firme en tus tendencias y convicciones, como por empeñarse en imitar a los demás hombres y comportarse como ellos a pesar de sentir que estás representando un papel en favor del nosotros que pretende anular al yo. Cuando se habla de la gente dañada por una estructura social, resulta insultante que se considere que si no naces con coño no puedes ser igualmente dañado y oprimido. Y anarquista, porque al Estado no le debo absolutamente nada más que dolor y desprotección. Éstas son algunas de las cosas que le debo al Estado:

Diagnósticos falsos, que van más allá de los erróneos, como por ejemplo un falso trastorno esquizotípico de la personalidad para cuyo diagnóstico se basaron únicamente, finalmente admitido por los psicólogos y psiquiatras, en mi estética, así como un falso deterioro cognitivo con las funciones evocativa y ejecutiva dañadas (¿hola? Quien me conozca mínimamente...). Para que corrigieran todo aquello de mi historial, me busqué yo la vida y sin ayuda recurriendo a quejas, segundas opiniones, viajes a otras provincias, e informes privados, sector cuyos precios son indecentes pero su funcionamiento perfecto, que a diferencia del sector público, contempla al individuo como su primera consideración, no a una masa de comportamiento homogéneo matemáticamente descrito sobre un papel. No considero que le deba nada por haberme concedido un tratamiento para la hepatitis C con los nuevos antivirales, ya que si no hubiera amenazado con que al ser chapero quizás se encotrarían con la consulta llena de nuevos infectados a través de mí, seguiría en lista de espera durante indefinidos años hasta llegar al nivel 3 de fibrosis, cuyo siguiente paso es la cirrosis y el cáncer.


Agotar absolutamente todas las vías negándoseme la más mínima ayuda económica, a excepción de las becas de estudio a lo largo de absolutamente toda mi vida a las que no se podían negar dado que soy insolvente y estoy rozando el límite del umbral de pobreza contemplado en España (no manejo bien estos datos). A las ayudas psicológicas rechacé y rechazaré debido a lo anteriormente descrito, y el 51% de discapacidad permanente no me sirve para absolutamente nada de nada.

Que a mi padre, que murió de Insomnio Familiar Letal, una enfermedad genética rara causada por priones que afecta en todo el planeta a alrededor de 100 casos, 20 de ellos concentrados en Euskadi y alrededores, se le negara cuando llegó a la parálisis total y la demencia la silla de ruedas más sencilla del mundo. Nos ofrecieron en cambio, gran detalle, rudimentarias correas de goma para atarlo a la cama y esperar a encontrarlo muerto ya que no hubo hospitalización.

Que cuando denuncié el robo de mi equipaje con toda mi ropa, a excepción de la que llevaba puesta, y mi equipo fotográfico, se me hiciera caso omiso. Lo mismo me ocurrió cuando denuncié a un amigo de muchos años que estaba conviviendo conmigo en mi piso de Barcelona y que mientras estaba en Donosti debido a la enfermedad de mi padre llenó el piso de gente y desapareció del planeta. Imposible demostrar que no eran subalquilados míos y no de mi amigo. Los mossos que acudieron conmigo, en el momento en el que empecé a perder los nervios, me advirtieron a mí de lo que hacía y se largaron. No me importa lo más mínimo que mi amigo fuera negro (lo doloroso fue que se trataba de un amigo con el tuve relaciones sexuales), ni que la gente que metió en mi piso, por muy contradictorio que parezca, fueran varios senegaleses y un alemán rubio que dibujó una esvástica en la pared de mi dormitorio, de lo que me acusaron a mí. Es lo que tiene repudiar el racismo en cualquier dirección al mismo nivel que el machismo y anteponer el individuo a la masa.

Nunca he denunciado ninguno de los múltiples maltratos psicológicos ni los abusos sexuales que he sufrido. No veo por qué de repente el Estado me fuera a dar importancia ninguna después de todo lo vivido. Esto puede llevar a defender la venganza personal, a la que no solemos recurrir los que la defendemos porque nos arriesgaríamos a ir a la cárcel y como que no nos parece un bonito lugar para pasar unas largas vacaciones. Pero en cualquier caso, si se defiende la venganza personal, se trataría de dirigirla hacia quienes te han dañado, no hacia todos los que pueden ser potencialmente dañinos ya que entonces te tendrías que cargar a todo el planeta. De la misma manera y dependiendo del carácter de cada uno, la rabia y el odio pueden ser instrumentos para no vivir en un trauma permanente que es mucho peor. Al fin y al cabo todos tenemos hipotálamo y todas las emociones, que éstas sí que no son ninguna clase de constructo social , existen para la supervivencia. Reprimirlas es lo que conduce a su manejo inadecuado y al abuso de poder que se tiene o al que se aspira. Creo que queda bastante claro que hablo de gente como Irantzu Varela y su distorsionada visión de todo lo que le rodea. Pero, si al contrario, se defiende el respeto absoluto a la legislación estatal, ésta debe ser exactamente igual para todo el mundo, y ésta sí que no debe de tener ni género ni genitales. Porque, Leticia Dolera, guapa, yo no pertenezco a un campo de nabos. Y a las misándricas y andrófobas que liáis conceptos y repudiáis a los hombres feministas, lo siento pero no os puedo devolver las tetas. Psicológicamente yo tengo nabo, tetas, piel de diversos tonos, alas de murciélago, cuernos de toro utilizado por sádicos para divertirse, cola de rata de cloaca, y garras de gatos protectores de humanos desagradecidos, entre otras cosas, lo cual agradezco profundamente y me alegro de poder empatizar con cualquier individuo agredido. Y que terminen cerrándome la cuenta actual de Facebook una vez más.



Artículo publicado originariamente en Disidencias.net

jueves, 23 de mayo de 2013

¿Por qué maltratamos tanto a los animales? Un modelo para la masacre de personas en los campos de exterminio nazis


Somos muchos los animalistas que recurrimos al holocausto nazi para concienciar a los carnívoros. Siempre se nos contesta que los animales no humanos no pueden ser comparados con los humanos cuando son paradójicamente estas personas las que se dedican a comparar desde el momento en el que establecen jerarquías de valor, o que nuestro intento de argumentación es históricamente insostenible. No opinó lo mismo Charles Patterson, historiador y profesor de historia, cuando se decidió a escribir el libro "¿Por qué maltratamos tanto a los animales? Un modelo para la masacre de personas en los campos de exterminio nazis".

Dividido en 3 partes, el libro comienza con una primera parte donde se dan unas básicas nociones de historia antropológica. Los humanos, que aparecimos en los últimos 10 segundos de la historia del universo según Carl Sagan, nos creemos superiores porque hemos conseguido tener poder sobre todo el entorno y sobre todos los demás seres vivientes, creyéndonos que somos el fin del universo o que estaremos aquí eternamente. Toda la historia del homo sapiens se concentra en la última palabra de un libro de 1000 páginas, y aún así hemos conseguido destrozar el mundo y hacer de él un infierno para los diferentes. Desde entonces y en la mayoría de las culturas los animales no humanos han sido maltratados y hemos utilizado como insulto los nombres de especies no humanas (¿pero no éramos los animalistas los que nos empeñamos en comparar?), algo que ha sido muy habitual en todas las guerras y genocidios de la historia resultándonos más fácil así esclavizar a otras razas al igual que "domesticamos" a otras especies y acabar con otros humanos al supuestamente restarles valor, ya que al estar en la cima de nuestra escala de valores el poder, los animales no humanos tienen menos valor que nosotros. No dejó de hacerlo Hitler tampoco, tratando a los judíos de ratas, arañas, sanguijuelas, etc., él, que desde siempre dejó claro que admiraba el genocidio practicado por los colonos europeos en América.

La segunda parte se centra en analizar la historia y la evolución de la terrible e insensible industria cárnica en la que ya ni siquiera se considera a los animales como tales, sino como meros objetos. Curiosamente a Henry Ford, quien desde niño me causó repulsión al ser considerado el mesías en la novela distópica "Un mundo feliz" de Aldous Huxley, se le ocurrió la horrenda idea de crear cadenas de montaje basándose en la industria cárnica. Él no fue el creador, ya estaba creada y se limitó a aplicarla a la industria automovilística, extendiéndose el método de trabajo a todos los sectores de manera que la tónica general de todas las empresas es la de oprimir a humanos que oprimen a su vez a otros animales, tanto humanos como de otras especies. A pesar del enfrentamiento entre Alemania y EEUU, Hitler siempre declaró admirar la industria norteamericana y sus métodos, incluyendo la cárnica, tenía un retrato de cuerpo entero de Ford, camarada que se dedicó a abastecer de coches a la Alemania nazi y que escribió artículos y un libro completo en contra de los judíos, lo que aumentó más la admiración de Hitler por él, el único estadounidense nombrado en "Mi lucha", y lo consideró su inspiración a la hora de trasladar esa metodología de trabajo en cadena a la "Solución Final", que es como se denominó al exterminio de judíos. Los paralelismos son evidentes. Los procedimientos de eugenesia empleados por los nazis para lograr una "raza pura", incluyendo esterilizaciones (entre 300.000 y 400.000 alemanes fueron esterilizados) y eufemísticamente hablando eutanasias forzadas de aquellos que "no valen", fueron tomados tanto de la industria cárnica basada precisamente en esa metodología como de los eugenistas estadounidenses que ya llevaban mucho tiempo practicando esterilizaciones a negros, judíos y discapacitados, eugenistas estadounidenses que por cierto apoyaron los métodos de Hitler y fueron bien avenidos en Alemania. La "optimización del proceso", el transporte de judíos desnudos hacinados en camiones para ser llevados a campos de concentración estética y éticamente similares a los mataderos de animales no humanos, el "procesado" de enfermos, débiles y heridos, las fases por las que pasaban los judíos al ser conducidos a las cámaras de gas, incluyendo el típico "tobogán" o "tubo" de los mataderos que en Treblinka tenía unos 4 metros de ancho y unos 80 de largo y que iba desde los "vestuarios" de la planta inferior a las cámaras de gas del campo superior, y un larguísimo etcétera, fueron tomados directamente de la industria cárnica, o de la farmacéutica si tenemos en cuenta que los judíos sufrieron experimentos médico-quirúrjicos calcados a los que aún sufren millones de animales no humanos "en nombre de la ciencia". Incluso los funcionarios del programa T4, programa de "selección" y "eutanasia" que culminaría en las cámaras de gas, con nombres y apellidos, fueron expresamente buscados en carnicerías y mataderos. Hay una línea recta desde los mataderos a los campos de concentración nazis, desde la industria cárnica hasta el holocausto judío.

Finalmente, la última parte trata sobre la relación entre los supervivientes del holocausto y los soldados alemanes forzados a los que no consiguieron embotarles la mente ni insensibilizarlos como se intenta hacer a los matarifes de los mataderos, y el movimiento en defensa de los derechos de todos los animales. Para muchos de ellos el paralelismo entre el trato a los judíos y a los animales no humanos fue evidente, por lo que se hicieron veganos y activistas, ya fuera por empatía como por lógica, porque no se puede ser indiferente ante el sufrimiento de miles de millones de seres sintientes si se pretende defender el derecho a la vida y a la libertad, se detesta el derramamiento de sangre y se defiende el respeto a los diferentes, a no ser que se quiera caer en una descomunal incoherencia. Es muy fácil recurrir a citas de supervivientes de los 2 bandos mencionados cuando los que no vivieron aquella atrocidad nos dicen a los animalistas que estamos "locos" al intentar establecer algún tipo de paralelismo entre las 2 atrocidades. Por poner sólo 2 ejemplos:

"Auschwitz empieza donde quiera que alguien mira un matadero y piensa: sólo son animales" (Theodor W. Adorno, filósofo alemán)

"En nuestro comportamiento hacia los animales, los humanos somos nazis" (Isaac Bashevis Singer, Premio Nobel de Literatura y descendiente de víctimas del holocausto)

Y así, mientras a los animalistas a los que nos resulta evidente que el humanismo a secas se queda corto y conduce al abuso de poder y a los que se nos llega a decir que "no se nos toleran semejantes comparaciones", cosa que nos ha ocurrido a muchos, los antropocentristas cortos de miras se niegan a ver el paralelismo existente entre el funcionamiento de un pensamiento sexista, racista o especista y continúan abusando de su poder, a pesar de que no somos nosotros los que comparamos. Una vaca es una vaca, un águila es un águila y una abeja es una abeja, que poco tiene que ver con un humano pero no por ello tiene su vida más ni menos valor, mientras que ellos son los que comparan especies desde el momento en el que establecen jerarquías. Lo que los animalistas y sensocentristas defendemos es el derecho inherente de todo ser sintiente a la libertad y al placer, por lo que por lógica no puede existir el derecho del más fuerte a vulnerar los derechos de los más débiles. El sufrimiento y la explotación son sufrimiento y explotación, provengan de donde provengan. Porque le pese a quien le pese, el paralelismo entre especismo, sexismo y racismo es evidente, aunque lamentablemente a quienes les está pesando es a los miles de millones de inocentes que cada día son torturados y masacrados para el placer y el capricho de los más fuertes, donde por supuesto entra también en juego el ámbito de la alimentación. Porque tal como dijo la pintora Judy Chicago, declaración recogida también en el libro, "muchos dirían que las consideraciones morales no deben ser extendidas a los animales, pero eso es justamente lo que los nazis dijeron de los judíos".

Para los vagos que no quieran leer un libro no les vaya a explotar el cerebro, no os preocupéis que lo tenéis como audiolibro para poder escucharlo sin excusas en el coche, lavando los platos o paseando al perro: http://bit.ly/10pdDXv